domingo, 24 de mayo de 2009

Los saberes de mis estudiantes

En los tiempos actuales las distancias se acortan, la comunicación es muy rápida, y las vías para la búsqueda e intercambio de información son muy amplias, gracias al uso de las tecnologías. Mis alumnos invierten en la Internet en promedio entre 3 y 5 horas diarias de su tiempo, principalmente lo utilizan para chatear con sus amistades, descargar música, fotos, videos, películas, subir fotos, firmar Metros, jugar y por último buscar información para realizar alguna tarea e intercambiar información académica.
La estrategia que se construyó en el salón, es que a partir del tema propuesto por el profesor en un espacio de la Internet, cada quien desde su máquina realizará la consulta del tema (en este caso se propuso función cuadrática), de los puntos a desarrollar y a evaluar. Los equipos de trabajo se pondrán de acuerdo y permanecerían en comunicación constante, por medio del correo electrónico o el Messenger para la organización y distribución de actividades y envío de información relevante. Los alumnos sugieren crear un espacio en la Internet, donde podrán ir colocando cada aspecto que vaya complementando el trabajo, como lo es, textos, definiciones y gráficos que ayuden a entender el tema o bien direcciones electrónicas para ello, videos donde existiera la explicación de algún problema, ejercicios, música y fotos o imágenes para hacer más agradable el ambiente, y por último, si hubiera juegos de estrategias los colocarían para cerrar de manera divertida.
Como hay alumnos que no tienen el conocimiento, el alumno que mejor maneje la computadora o programas, apoyará a su(s) compañero(s) para enseñarles, se podrán apoyar desde la casa de cada quien a través del Messenger, en café internet o en la aula de computo de la escuela.
Otra manera en que se apoyarían es recomendando información o páginas sobre lo que le corresponde al otro y lo comentarían en el metro o en el Messenger.

Mi confrontación con la docencia

Tuve la gran fortuna de poder venir a estudiar a La Paz, la carrera de Biología Marina en la UABCS, al egresar mi primer contacto que tuve con la docencia fue ser ayudante académico en la Universidad, posteriormente trabajé para SEDUE y SEDESOL en proyectos muy interesantes de Tortuga Marina e Islas del Golfo, desgraciadamente eramos contratados por proyecto que normalmente duraban seis meses.
En los tiempos que no estaba trabajando en los proyectos, continuaba con mi tesis y fue en un día del mes de Febrero que me avisaron que en Colegio de Bachilleres (COBACH) solicitaban personal docente, asistí y fui beneficiado para poder ingresar (con solo 3hrs pero bueno ya era algo) impartiendo la asignatura de Cálculo a los alumnos de VI semestre. Casi para terminar ese semestre, el director me comentó que le había gustado mi trabajo y que si tenía tiempo para poder impartir clases en el siguiente semestre de Matemáticas I, lo cual significaba un incremento en horas y a partir de ese momento y hasta la fecha no me he separado de las aulas de mi plantel.
Con estos ejercicios que hemos estado realizando en la especialidad, me llevan a recordar mis clases de esos primeros semestres y la verdad digo "pobres de mis alumnos"; creo que cuando nos enfrentamos a dar clases por primera vez, quizá en ese intento por cubrir un vacio, que es la falta de pedagogía, imitamos aquellas cátedras que nos gustaron de algunos profesores, quizá porque nos gustaba la forma de como impartían la clase, el control que ejercían sobre el grupo o la buena comunicación que tenían con los alumnos. Afortunadamente en esa época quienes dirigían a la Institución, empezaron a impartirnos cursos (inclusive trayendo en varias ocasiones gente de México "EDUSER") sobre planeación, pedagogía, evaluación y sobre el área de Matemáticas, lo cual en definitiva se agradece ya que ha tenido sus frutos.
El dar clases en el nivel medio superior es algo que me gusta y disfruto, debido a que no es un trabajo monótono; ya que el trabajar con jóvenes de ésta edad, nos mantiene ocupados y continuamente nos enfrenta a cosas y retos diferentes, lo cual nos obliga a estar muy atentos y actualizados. Nos deja muchas satisfacciones, por ejemplo cuando hay clases en que vemos que casi todos entendieron el tema, el poder establecer una buena comunicación con nuestros alumnos, al grado de que llegamos ser personas de su confianza, cuando estamos en la clausura de cursos viendo como disfrutan de su triunfo los muchachos o bien cuando los encontramos en la calle y nos platican de lo bien que les ha ido por la vida.
Lo que siempre me ha causado cierta insatisfacción es por un lado, ver como hay alumnos que académicamente van bien y que por problemas externos a la Institución tengan que dejar la escuela (no estando a nuestro alcance); y por otro lado, muchachos que tienen el apoyo y no aprovechan la oportunidad que les brindan y que no logramos incidir para que cambien su postura.
Por eso me encanta la idea de estos espacios en donde podamos reflexionar, compartir ideas y experiencias.

Mi aventura de ser docente

El texto me pareció muy interesante y muy acorde a la realidad; conforme avanzaba en la lectura me remitía a aquellos primeros momentos en que acepté dar clases, de cómo las preparaba y las impartía; eso sí, llenas de ánimo y entusiasmo, pero plagadas de temores y dudas; lo cual se ha ido superando poco a poco, a través de la preparación, al compartir experiencias con mis compañeros docentes y al aprendizaje que nos deja el trabajar con nuestros jóvenes; logrando de esta manera sentirnos más fortalecidos y cubriendo todos aquellos vacíos que teníamos en un inicio.
Me queda muy claro que nuestras clases deben girar en torno a nuestros alumnos; y no olvidarnos de nuestro papel como estudiantes, recordando aquellos momentos de nuestro transito por la preparatoria, en donde pedíamos que alguien nos entendiera, nos apoyara y se preocupara por transmitirnos el conocimiento de una manera fácil de asimilar; por lo que, debemos estar muy atentos a nuestros alumnos, para cubrir sus expectativas y tratar de entender porque a veces actúan de tal o cual manera.
Algo que todavía en algunas ocasiones me resulta complicado, es como enganchar a los alumnos, hacerlos pensar y que relacionen lo que estamos viendo. Al respecto, me quedo con la inquietud por seguir con este proceso de preparación en el que estamos, y revisar mis clases para evitar que se conviertan o se estén convirtiendo en algo rutinario, y por lo tanto, mejorar mi labor docente, y beneficiar de esta manera a mis alumnos.