domingo, 24 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

Tuve la gran fortuna de poder venir a estudiar a La Paz, la carrera de Biología Marina en la UABCS, al egresar mi primer contacto que tuve con la docencia fue ser ayudante académico en la Universidad, posteriormente trabajé para SEDUE y SEDESOL en proyectos muy interesantes de Tortuga Marina e Islas del Golfo, desgraciadamente eramos contratados por proyecto que normalmente duraban seis meses.
En los tiempos que no estaba trabajando en los proyectos, continuaba con mi tesis y fue en un día del mes de Febrero que me avisaron que en Colegio de Bachilleres (COBACH) solicitaban personal docente, asistí y fui beneficiado para poder ingresar (con solo 3hrs pero bueno ya era algo) impartiendo la asignatura de Cálculo a los alumnos de VI semestre. Casi para terminar ese semestre, el director me comentó que le había gustado mi trabajo y que si tenía tiempo para poder impartir clases en el siguiente semestre de Matemáticas I, lo cual significaba un incremento en horas y a partir de ese momento y hasta la fecha no me he separado de las aulas de mi plantel.
Con estos ejercicios que hemos estado realizando en la especialidad, me llevan a recordar mis clases de esos primeros semestres y la verdad digo "pobres de mis alumnos"; creo que cuando nos enfrentamos a dar clases por primera vez, quizá en ese intento por cubrir un vacio, que es la falta de pedagogía, imitamos aquellas cátedras que nos gustaron de algunos profesores, quizá porque nos gustaba la forma de como impartían la clase, el control que ejercían sobre el grupo o la buena comunicación que tenían con los alumnos. Afortunadamente en esa época quienes dirigían a la Institución, empezaron a impartirnos cursos (inclusive trayendo en varias ocasiones gente de México "EDUSER") sobre planeación, pedagogía, evaluación y sobre el área de Matemáticas, lo cual en definitiva se agradece ya que ha tenido sus frutos.
El dar clases en el nivel medio superior es algo que me gusta y disfruto, debido a que no es un trabajo monótono; ya que el trabajar con jóvenes de ésta edad, nos mantiene ocupados y continuamente nos enfrenta a cosas y retos diferentes, lo cual nos obliga a estar muy atentos y actualizados. Nos deja muchas satisfacciones, por ejemplo cuando hay clases en que vemos que casi todos entendieron el tema, el poder establecer una buena comunicación con nuestros alumnos, al grado de que llegamos ser personas de su confianza, cuando estamos en la clausura de cursos viendo como disfrutan de su triunfo los muchachos o bien cuando los encontramos en la calle y nos platican de lo bien que les ha ido por la vida.
Lo que siempre me ha causado cierta insatisfacción es por un lado, ver como hay alumnos que académicamente van bien y que por problemas externos a la Institución tengan que dejar la escuela (no estando a nuestro alcance); y por otro lado, muchachos que tienen el apoyo y no aprovechan la oportunidad que les brindan y que no logramos incidir para que cambien su postura.
Por eso me encanta la idea de estos espacios en donde podamos reflexionar, compartir ideas y experiencias.

1 comentario:

  1. Hola Juan, te saludo y a su ves te felicito por tu blog, me hiciste recordar también el tiempo de mis inicios en la docencia, aquella incertidumbre y entusiasmo que me invadía, por ser un trabajo nuevo, que ame desde el primer momento. Referente al proyecto de la tortuga marina en el cual has participado, que interesante y enriquecedor a de haber sido te congratulo y adelante, te leo próximamente.
    Que tengas excelente día.

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